Avanza la gestión de la agremiación, liderada por su presidente ejecutivo, Miller García Perdomo, que permite que el sector fondista pueda tener un tratamiento tributario diferenciado dentro de la reforma tributaria aprobada por el Concejo de Bogotá en su sexta sesión de la plenaria. La medida representa una reducción del 28,6 % en la tarifa y un ahorro anual estimado de $5.000 millones de pesos para los fondos de empleados.
Bogotá, 29 de septiembre de 2026. La Asociación Nacional de Fondos de Empleados, Analfe, destaca la aprobación en la sexta sesión de la plenaria, del proyecto de Acuerdo 724 del 2026 por una ‘Ciudad Inteligente’, mediante el cual se establece, entre otras medidas, una reducción en la tarifa del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) aplicable a los fondos de empleados en Bogotá.
Con la aprobación alcanzada este lunes en el Concejo de Bogotá, la tarifa del ICA para los fondos de empleados pasará de 14 a 10 por mil, una reducción del 28,6 %, prevista para comenzar a aplicarse a partir de 2027, una vez se complete el trámite correspondiente de sanción por parte del Alcalde Mayor de la capital y su posterior publicación.
Para Analfe, este resultado constituye un avance significativo para el fortalecimiento de los fondos de empleados que reconoce la naturaleza y el aporte que estas organizaciones realizan al bienestar económico y social de sus asociados y sus familias.
¿Qué es el ICA y por qué es importante para los fondos de empleados?
El ICA (Impuesto de Industria y Comercio) es un impuesto que cobran las ciudades o municipios a las organizaciones que realizan actividades económicas en su territorio.
En el caso de los fondos de empleados, este impuesto se calcula sobre determinados ingresos y se paga aplicando la tarifa definida por cada ciudad.
Por eso, una reducción en la tarifa del ICA representa un ahorro directo para los fondos de empleados; significa destinar menos recursos al pago de este impuesto y disponer de mayores recursos para fortalecer su gestión y generar bienestar para sus asociados.
Un ahorro que fortalece al sector fondista
De acuerdo con las proyecciones realizadas por Analfe, tomando como referencia los ingresos de los fondos de empleados durante 2026 y el efecto de la nueva tarifa para 2027, la reducción del ICA podría representar un ahorro aproximado de $5.000 millones de pesos para el conjunto de fondos de empleados.
El impacto va más allá de una reducción en el pago de un impuesto. Se trata de recursos que permanecen dentro de las organizaciones, que contribuyen al fortalecimiento de su operación, la ampliación de servicios, los programas de bienestar e iniciativas dirigidas directamente a miles de trabajadores y sus familias.
Una gestión gremial que se convirtió en resultado
La reducción de la tarifa del ICA en Bogotá es también el resultado de un proceso de gestión institucional adelantado por Analfe para lograr que las particularidades de los fondos de empleados fueran escuchadas y consideradas en la discusión tributaria de la ciudad.
La gestión fue liderada por Miller García Perdomo, presidente ejecutivo de Analfe, quien durante este proceso adelantó conversaciones y espacios de trabajo con diferentes actores públicos, entre ellos, la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, el concejal Rolando González y la entonces Representante a la Cámara Olga Lucía Velásquez, con el propósito de impulsar un tratamiento tributario que reconociera la naturaleza y el aporte social de los fondos de empleados.
Una gestión que viene generando resultados en los territorios
La reducción del ICA en Bogotá no constituye un hecho aislado. En los últimos años, Analfe ha venido adelantando conversaciones ante administraciones y concejos municipales, gestión gremial que ha permitido obtener avances en diferentes ciudades del país, generando efectos económicos que fortalecen la capacidad de los fondos para continuar desarrollando su labor social.
Entre los resultados alcanzados se destacan:
Medellín
Bogotá, 29 de septiembre de 2026. La Asociación Nacional de Fondos de Empleados, Analfe, destaca la aprobación en la sexta sesión de la plenaria, del proyecto de Acuerdo 724 del 2026 por una ‘Ciudad Inteligente’, mediante el cual se establece, entre otras medidas, una reducción en la tarifa del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) aplicable a los fondos de empleados en Bogotá.
Con la aprobación alcanzada este lunes en el Concejo de Bogotá, la tarifa del ICA para los fondos de empleados pasará de 14 a 10 por mil, una reducción del 28,6 %, prevista para comenzar a aplicarse a partir de 2027, una vez se complete el trámite correspondiente de sanción por parte del Alcalde Mayor de la capital y su posterior publicación.
Para Analfe, este resultado constituye un avance significativo para el fortalecimiento de los fondos de empleados que reconoce la naturaleza y el aporte que estas organizaciones realizan al bienestar económico y social de sus asociados y sus familias.
¿Qué es el ICA y por qué es importante para los fondos de empleados?
El ICA (Impuesto de Industria y Comercio) es un impuesto que cobran las ciudades o municipios a las organizaciones que realizan actividades económicas en su territorio.
En el caso de los fondos de empleados, este impuesto se calcula sobre determinados ingresos y se paga aplicando la tarifa definida por cada ciudad.
Por eso, una reducción en la tarifa del ICA representa un ahorro directo para los fondos de empleados; significa destinar menos recursos al pago de este impuesto y disponer de mayores recursos para fortalecer su gestión y generar bienestar para sus asociados.
Un ahorro que fortalece al sector fondista
De acuerdo con las proyecciones realizadas por Analfe, tomando como referencia los ingresos de los fondos de empleados durante 2026 y el efecto de la nueva tarifa para 2027, la reducción del ICA podría representar un ahorro aproximado de $5.000 millones de pesos para el conjunto de fondos de empleados.
El impacto va más allá de una reducción en el pago de un impuesto. Se trata de recursos que permanecen dentro de las organizaciones, que contribuyen al fortalecimiento de su operación, la ampliación de servicios, los programas de bienestar e iniciativas dirigidas directamente a miles de trabajadores y sus familias.
Una gestión gremial que se convirtió en resultado
La reducción de la tarifa del ICA en Bogotá es también el resultado de un proceso de gestión institucional adelantado por Analfe para lograr que las particularidades de los fondos de empleados fueran escuchadas y consideradas en la discusión tributaria de la ciudad.
La gestión fue liderada por Miller García Perdomo, presidente ejecutivo de Analfe, quien durante este proceso adelantó conversaciones y espacios de trabajo con diferentes actores públicos, entre ellos, la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, el concejal Rolando González y la entonces Representante a la Cámara Olga Lucía Velásquez, con el propósito de impulsar un tratamiento tributario que reconociera la naturaleza y el aporte social de los fondos de empleados.
Una gestión que viene generando resultados en los territorios
La reducción del ICA en Bogotá no constituye un hecho aislado. En los últimos años, Analfe ha venido adelantando conversaciones ante administraciones y concejos municipales, gestión gremial que ha permitido obtener avances en diferentes ciudades del país, generando efectos económicos que fortalecen la capacidad de los fondos para continuar desarrollando su labor social.
Entre los resultados alcanzados se destacan:
Medellín
- Exención del 100 % del ICA.
- Impacto anual estimado: $5.428 millones.
Manizales
- Exención del 100 % del ICA.
- Impacto anual estimado: $328 millones.
Barranquilla
- Reducción de la tarifa del ICA.
- Del 30 al 12.5 x 1.000
- Impacto anual estimado: $2.557 millones.
Cali
- Reducción de la tarifa del ICA.
- Del 14 al 8 x 1.000
- Impacto anual estimado: $2.179 millones.
Más de $16.400 millones de impacto económico anual estimado, considerando conjuntamente los beneficios tributarios obtenidos en estas ciudades.
Estos resultados evidencian que la gestión de Analfe se desarrolla de manera permanente en los territorios y, que la defensa de mejores condiciones para los fondos de empleados forma parte de una agenda gremial orientada a su sostenibilidad y fortalecimiento.
Para Miller García Perdomo, presidente ejecutivo de Analfe, los resultados obtenidos en diferentes ciudades demuestran la importancia de una representación gremial cercana, permanente y orientada a resultados a nivel local y nacional:
“La reducción del ICA en Bogotá es un logro que recibimos con satisfacción porque reconoce la realidad y el aporte de los fondos de empleados. Pero, sobre todo, es el resultado de una gestión que hemos venido desarrollando de manera permanente en los territorios. Hemos conversado con concejales, autoridades locales y diferentes actores públicos para explicar por qué los fondos de empleados requieren un tratamiento que reconozca su naturaleza solidaria y el bienestar que generan para sus asociados. Cuando logramos reducir una carga tributaria, estamos contribuyendo a que esos recursos permanezcan en las organizaciones y puedan seguir convirtiéndose en servicios, beneficios y oportunidades para los trabajadores y sus familias”.
El presidente ejecutivo de Analfe agregó que la agenda gremial continuará enfocada en generar mejores condiciones para el desarrollo de los fondos de empleados y en posicionar ante las autoridades nacionales y territoriales el aporte que realizan estas organizaciones a la economía y al bienestar de los trabajadores.
En Analfe, hacemos que la cosas pasen.
Estos resultados evidencian que la gestión de Analfe se desarrolla de manera permanente en los territorios y, que la defensa de mejores condiciones para los fondos de empleados forma parte de una agenda gremial orientada a su sostenibilidad y fortalecimiento.
Para Miller García Perdomo, presidente ejecutivo de Analfe, los resultados obtenidos en diferentes ciudades demuestran la importancia de una representación gremial cercana, permanente y orientada a resultados a nivel local y nacional:
“La reducción del ICA en Bogotá es un logro que recibimos con satisfacción porque reconoce la realidad y el aporte de los fondos de empleados. Pero, sobre todo, es el resultado de una gestión que hemos venido desarrollando de manera permanente en los territorios. Hemos conversado con concejales, autoridades locales y diferentes actores públicos para explicar por qué los fondos de empleados requieren un tratamiento que reconozca su naturaleza solidaria y el bienestar que generan para sus asociados. Cuando logramos reducir una carga tributaria, estamos contribuyendo a que esos recursos permanezcan en las organizaciones y puedan seguir convirtiéndose en servicios, beneficios y oportunidades para los trabajadores y sus familias”.
El presidente ejecutivo de Analfe agregó que la agenda gremial continuará enfocada en generar mejores condiciones para el desarrollo de los fondos de empleados y en posicionar ante las autoridades nacionales y territoriales el aporte que realizan estas organizaciones a la economía y al bienestar de los trabajadores.
En Analfe, hacemos que la cosas pasen.
